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Maradona y «la mayor mentira de la historia», según Caldeira

El DT otamendino, quien tiene libros publicados sobre el fenómeno maradoniano con presentaciones en Nápoles, compartió una semblanza en su Facebook sobre la muerte (o no) del astro de todos los tiempos.

UNA CÁRCEL DE ORO Y LA MAYOR MENTIRA DE LA HISTORIA (MARADONA)

Veinte letras, dos nombres y un apellido planetario. «Murió Maradona» comunicó un mortal envasado en un irreprochable ambo. Surfeo por los canales y todos reproducen idéntica falacia.

¡Mirá si Argentina se va a quedar sin Diego! ¡Mirá si la humanidad, toda, se va a quedar sin D10S! Sin ese supermegamarciano que va por la vida con la voz alta. La noticia es tan irrazonable como las cosas que hacía sobre el rectángulo verde.

A todo esto, un buen día decidí escribir un libro sobre Maradona. Amasé un producto con la máxima determinación y un férreo rigor investigativo. El texto, en el que puse el alma y un poco más, vio la luz y la crítica especializada lo elevó a tal punto que generó en mí un impacto tremendamente positivo.

Viajé por distintos países visitando lugares insospechados, se prestigió mi labor como escritor, brindé y brindo entrevistas para diferentes medios de distintas naciones, tuve acceso al mismo Maradona y gracias a esa obra literaria a Lionel Messi. Conociendo a los dos pude entender muchísimas cosas.

Repasé las portadas de los 70 diarios y revistas más importantes del globo. «Están todos complotados», grité muy enojado. Comenzaron a llamarme algunos medios y también amigos de Italia. No los atendí. Insistieron. No pienso responder.

Vi a Jorge Valdano, quien mejor lo describió de la mano de su fantástico e inigualable talento narrativo, quebrarse frente a cámara desde Europa, también vi llorar a Mourinho, Van Basten, Careca, a Goyco, saludarlo a Guardiola, se ve que todos ellos cayeron en la gran trampa.

Empecé a gritar nuevamente, «Che mundo, a todos ustedes, mundo, sí, a vos, a vos, a vos y a todos. ¿Quién te crees? ¿Quiénes se creen para crear la mentira mas grande de toda la historia, esa que asegura que «Maradona se mur…»?

No se dan cuenta que Diego es el pibe que rompe con sus dientes el pan duro que degusta como el más exquisito manjar mientras camina rumbo al potrero para hacer el caño más limpito y el sombrero más vistoso. Es también el rebelde zurdo de la otra cuadra que te pinta la cara bajo el sol que anaranja pieles. Cuando un purrete o una nena corra riente detrás de una pelota, ahí estamos viendo a Maradona.

Con un cuero redondo y sin más arma que un botín izquierdo Puma Borussia no solo fue el sustento económico de su numerosa familia ¡¡¡a los 16 años!!! Sino que a sus 19 y en una Nochebuena, regaló a cada uno de sus 7 hermanos un departamento, y a la Tota y Don Diego, la primera de las tres casas que les obsequiaría.

Peter Shilton, hasta nombre de matamoscas tenés, aparece reafirmando que «Diego está muer…», justo el arquero inglés al que nuestro gran Capitán le mete todos los días dos goles incrustados en la memoria de toda la tierra, y por el que todas las noches, puntualmente a las 4.03 se despierta desde el ’86 con una pesadilla que lo persigue infinitamente.

Mirá si se va a morir este extraterrestre por el que vi llorar a mi viejo emocionado, bañado en lágrimas, al que abracé con mis visceras, como a mi mamá, a mis hermanos y a varios de mis amigos, en los Mundiales y por sus milagros. Por él me llamaron Diecó durante 39 días increíbles en Nápoles y me llenaron de privilegios solo por haber escrito La mano de D10S.

Una noche en el San Paolo (desde pasado mañana, Diego Armando Maradona), en partido entre el Napoli de Higuaín y el Inter de Icardi, un napolitano integrante del Te Diegum me confesó ahogado en llanto: «Io sventolavo la bandiera del tuo paese nella Curva B, facendo il tifo per la tua nazione in onore di Maradona». Traducido, «yo flameaba la bandera de tu país en la curva B, hinchando por tu Nación en honor a Maradona». ¿Entendieron? Diego puso de nuestro lado a italianos que decidieron hinchar por nuestros colores antes que por la misma Italia y en su propio Mundial.

Mirá si se va a mor… el ídolo popular más grande de la historia deportiva argentina. el de «la pelota no se mancha», el de «boludos y hormigas hay en todos lados», el autor de «más falso que dólar celeste», el de «es un cabeza de termo», el mismo que le escupió el asado a Havelange, Blatter y la FIFA en pleno, el que atacó a los poderosos a los que nadie se les atreve, el que afirmó «ah, ¿Japón no me deja entrar a su territorio porque me drogué y entran los norteamericanos que les tiraron dos bombas atómicas?». ¡¡¡Un Maradona en estado puro al que nadie le contestó semejante verdad!!!

Resiste Diego encerrado en la cárcel de oro de su fama. Hace 44 años que no puede caminar libremente por las calles de ninguna ciudad de ningún país del mundo sin que la gente se abalance sobre él.

A vos que te leo ejercer una crítica despiadada e infundada sobre alguien que jamás le tocó una moneda a nadie, que con su transpiración sumó cada billete, a vos que debes tener una calidad moral intachable, que tendrás una ética impecabilísima, no serás seguramente de los que te haces el guapo con Maradona y defendes políticos hijos de mil putas que hipotecaron el futuro de generaciones enteras de argentinos, ¿no?

Te recuerdo que con sus 167 centímetros y envasado en la bandera argentina, le puso apellido al país, nos colocó en el mapa con mayúsculas, subió el prestigio del deporte argentino hasta la estratósfera, volvió loca de amor a toda la república, nos unió, y encima como te dije hoy, a los 16 se hizo cargo de todos los suyos, y a los 19 le regaló a cada uno de sus 7 hermanos una casa y a sus padres también.

Si vos hiciste el uno por ciento de todo eso, adelante con la crítica. Te estoy esperando, porque así como Diego tuvo todas las respuestas futbolísticas, yo tengo todos los argumentos para hacer una defensa impecable sobre el tipo del que me considero un rehén emocional.

«Se fue al cielo», aseveran. Me río. Lo explico sin usar el plural y con un interrogante, ¿podría en las alturas haber dos Dios? «El más humano y sucio de los dioses. El que se nos parece», escribió el inmenso Eduardo Galeano, a quien también tuve el placer de conocer, ¿gracias a quién? ¡A Maradona!

Mi teléfono continúa sonando. No contestaré. No seré cómplice ni por un minuto de la mentira más grande de toda la historia. No se dan cuenta que es claramente un nuevo truco del más grande ilusionista con la puesta en escena jamás vista por la humanidad. Todos lo creyeron. Lo hizo para ganar tiempo. Ahora mismo, el barrilete cósmico está buscando otra galaxia donde pueda llevar su arte excelso, magnánimo, único, y ya sin ninguna cárcel de oro pueda caminar tranquilo y respirar paz, la paz que en la tierra los mortales no supimos darle.

¡¡¡Mirá que se va a mor… Maradona!!!

*José Caldeira es otamendino y director técnico de fútbol. Como autor, escribió Iglesia Maradoniana – La mano de D10S y Código «M» Maradona -Messi.

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